Archivos Mensuales: julio 2011

Fiestas de familia: el árbol de Jesé

Por Carmen Pérez Rodríguez

            Esto es muy propio del cristiano: las fiestas de familia. ¡Hay tanto que celebrar¡ Y a partir de la celebración de la Resurrección de Cristo es como si estallara de gozo el corazón y las celebraciones se suceden unas a otras. Y es muy frecuente que las celebraciones de Primera Comunión y Confirmación se celebren en plena Pascua de Resurrección. El viernes siguiente al día de Corpus Christi toda la Iglesia se entusiasma con la fiesta del Corazón de Jesucristo. Y al día siguiente el Corazón de María, el Inmaculado Corazón de María. La instituyó Pío XII en 1944 y Juan Pablo II declaró que era obligatoria esta celebración en todo el mundo Católico.

Fiestas de familia. Claro, en una familia que tiene conciencia y vivencia de lo que es ser familia, siempre tiene muchos acontecimientos que celebrar. Pues las fiestas de la familia cristiana son fruto y consecuencia del árbol de Jesé.  Es el árbol genealógico de Cristo a partir de Jesé, padre de David. En el Apocalipsis Jesús afirma: Yo soy la raíz y el retoño de David. Lee el resto de esta entrada

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Reconocer que Dios es Dios

Por Carmen Pérez Rodríguez

Es un hecho que, como dice S. Gregorio Magno, el  amor es en si mismo noticia, es fuente y principio de conocimiento. Amar es conocer. ¿Cómo reconocemos realmente a una persona sino a través de su interior, de lo que llamamos “su corazón”? ¿Cuándo realmente nos sentimos conmovidos y atraídos por ella sino es cuando nos toca y llega su buen corazón?

¿Quién no se conmueve con el lema del  Beato John Henry Newman tomado de S. Francisco de Sales: “el corazón habla al corazón”? La verdadera comunicación no se hace a través de palabras abstractas o de teorías aunque sean muy bellas,  se hace a través de  relaciones concretas, a través de una afinidad interior. Se conoce con toda la persona, con todo el corazón. Deseo hablar con vosotros desde mi propio corazón y os ruego que abráis los vuestros a lo que tengo que decir, pidió el Papa Benedicto XVI a los jóvenes ingleses cuando fue a Inglaterra a la Beatificación del Cardenal Newman.

¿Lo más grande que el hombre puede sentir no es que Dios es amor, que le ama y que sólo desde ahí puede abrirse al enorme misterio del amor? ¿No tiene que sentir el hombre que “el corazón” de Dios habla a su propio corazón? ¿Cómo reconocemos que Dios es Dios? ¿Cómo sabemos de verdad, no con teorías, que Dios es Dios? ¿Cómo llega realmente a todo nuestro ser que Dios es Dios? Lee el resto de esta entrada