Archivos Mensuales: abril 2012

Hechos concretos

Un día, Pascual, un chico en una silla de ruedas por un accidente de moto, me regaló su maravillosa experiencia de lo que era la verdad y yo lo conté aquí. Dialogábamos sobre la verdad, el no veía mucho eso de la verdad. Y de pronto le digo: Pascual dime algo que en tu vida pueda ser verdad, algo que tú hayas experimentado como verdad. Ahora respondió enseguida: Mi madre cincuenta y un días a la cabecera de mi cama. Un hecho. Es lo que queremos hechos, encuentros, realidades que nos conmueven y nos hacen ver.

Mayo, es para los católicos, el mes de la Madre. No ya solo porque que empecemos celebrando el día de la madre, sino que celebramos el día de la madre porque la Maternidad es un hecho concreto de la creación de Dios. Nos hemos acostumbrado a lo que es y significa la maternidad. Maravilloso si somos conscientes de esto. Pero al romper la relación de filiación con Dios hemos roto, corrompido hasta lo que significa y es la “maternidad”. Si lo supiéramos reconocer, comprenderíamos la fuerza, el sentido, el don de Dios que es vivir de la realidad de que Dios ha querido hacerse hombre, ser hijo de una madre, y constituir a esta madre como la Madre de la humanidad. Lee el resto de esta entrada

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La sabiduría de Sócrates y la sabiduría del cristiano

Ante las escenas, los hechos que nos relatan los testigos de la resurrección  en el Evangelio, ante todas y cada una de las experiencias de este hecho, desde la que le sucede a Magdalena y a las otras mujeres, a los de Emaus, a Tomás, a los discípulos reunidos en el sepulcro, la pesca en el lago, la triple confesión de Pedro, la ascensión hasta el encuentro con Pablo de Tarso, he pensado en lo que es la verdadera sabiduría, la sabiduría del cristiano. Y he pensado en mi manera de ponerme y estar ante el “hecho” de la resurrección de Jesucristo, que ahora, en mi vida, en mis circunstancias concretas, en mi momento histórico sucede para mí, sucede para todos los hombres.

Sócrates sólo sabía que no sabía nada, y eso le distinguía de los demás pensadores que creían saberlo todo. Así mostró que el relativismo de los sofistas, eso de que hay tantas verdades como hombres, que la verdad depende de factores físicos, psicológicos, culturales etc.,  no era ni sostenible, ni siquiera coherente. Lee el resto de esta entrada

El cristianismo ¿la verdadera religión?

¿Verdad del cristianismo? Así con interrogación, es una conferencia pronunciada por el Cardenal Ratzinger en la Sorbona de Paris el año 1999. Me la ha vuelto a recordar un amigo, que es, como he dicho varias veces,  “una voz para mi conciencia”, en el mejor sentido de la palabra. Y me ha recordado un libro, también del entonces Cardenal Ratzinger: Fe, verdad y tolerancia, el cristianismo y las religiones del mundo. En el que dedica un apartado a este mismo tema y lo llama: el cristianismo, ¿la verdadera religión?   

            En su conferencia en la Sorbona el Cardenal Ratzinger habló en la universidad con su conocida profundidad y riqueza de contenido, con sus excepcionales análisis históricos del pensamiento y de la cultura. Lo mismo que hace en el libro que acabo de nombrar. Pero este no es el ámbito de nuestra ventana abierta. Sencillamente desde su impresionante intervención, y desde su libro, Fe, verdad y tolerancia, hacernos cada uno de nosotros esta pregunta para contestar con todo nuestro corazón: ¿estoy convencido de que el cristianismo es la verdadera religión? Lee el resto de esta entrada

Agarrados por la nariz de la democracia

Creo que muchos de nosotros estamos “un bastante” hartos de la utilización de las palabras, por ejemplo: democracia y ciudadanía. Desde luego las oigo y, lo reconozco, no se si me pongo en guardia o tensa. Quizá las  dos cosas. Y me ocurre con todo un campo de palabras que me suenan a palabrería vacía y me hace pensar en un título conocido y que cambio: alfalfa espiritual para los borregos de la ciudadanía”  Para oxigenarme de este tema en concreto leo a dos autores que, para mí, son “de cabecera” Lewis y Chesterton.

Creo que en la palabra  “democracia” se puede englobar todo esto. Con la palabra democracia-ciudadanía se nos tiene agarrados por las narices. Ya casi se nos ha olvidado que democracia es el nombre de un sistema político, incluso un sistema de votación, que descansa sobre la responsabilidad de cada uno. Ciertamente la democracia no se refiere sólo al aspecto político, sino a toda una forma de vida, que implica unos principios básicos del bien común, y de la relación del hombre con la ley natural. La democracia ha de vivir de una jerarquía de valores que de cuerpo a la sociedad, a la familia, a la educación, a la salud,  al trabajo, al descanso. a los grupos religiosos.  Porque como decía ya Aristóteles cada tipo de gobierno, cada tipo de constitución puede tomar caracteres distintos, no existe una sola democracia, sino que se diversifica según las instituciones en las cuales se realiza. O sea que lo importante de una forma de gobierno son las instituciones que la constituyen y su funcionamiento. Lee el resto de esta entrada

Mi sentido de la vida

¿Qué sentido tiene la vida humana en definitiva? ¿Quién puede contarle nada a nadie? Pero la realidad es que nuestras acciones y reacciones, interpretaciones y juicios, inquietudes y respuestas  ponen de manifiesto nuestro verdadero sentido de la vida.

Voy a servirme de un suceso muy conocido,  pero que es uno de esos hechos que hace bien recordar, y ayuda a ver que el sentido de la vida no se puede dar sino que uno lo ha de encontrar. Dar el sentido equivaldría a moralizar desde fuera, a teorizar sobre algo tal vital y existencial como es mi sentido del sufrimiento, de la superación, del éxito y del fracaso, de la vida y de la muerte. No se pueden enseñar valores, hay que vivirlos. No se les puede dar a los demás un sentido a la vida, lo que podemos brindarles es una experiencia, un encuentro. La respuesta al problema de las dificultades, del sufrimiento humano, del sentido final de la vida y de la muerte, no puede ser algo teórico, intelectual, sino vital, existencial. No se contesta realmente con palabras sino que toda nuestra existencia es la respuesta. Lee el resto de esta entrada

Quien ama de verdad, piensa que no ama lo bastante

La resurrección del Señor es la mejor expresión, la mejor verificación del amor de Dios al hombre, a su creación.  La Eucaristía y la Resurrección van unidas, sólo tienen pleno sentido una en la otra. -en realidad  ocurre en todos los que llamamos misterios de la fe- Eucaristía y Resurrección son “las dos caras de la moneda” de Dios, nos hacen visible al Dios invisible.

Cómo dice J.H. Newman: la presencia real no es una vaga metáfora, es el más grande y el más sublime de todos los misterios o sacramentos, Cristo que murió y resucitó por nosotros, está presente en la plenitud de su muerte y de su resurrección. El veía la Eucaristía como una revelación continua del Dios invisible. Nunca supo, dice el mismo, lo que era el culto, como hecho objetivo, hasta que entró en la Iglesia Católica. El decía que la Gran Presencia convierte una iglesia católica en un lugar infinitamente distinto a cualquier otro de este mundo. La persona histórica de Jesucristo, no es alguien distante en la historia, es la revelación del Dios personal. La Eucaristía hace la Iglesia, la unidad de la Iglesia. Sólo tenemos que creer en el amor de Dios que hace cosas así. Lee el resto de esta entrada

El hombre piensa, Dios ríe

Es un proverbio judío que ha inspirado a muchos autores cristianos.  Concretamente lo he disfrutado desde José María Cabodevilla en su libro La jirafa tiene ideas muy elevadas. Para una teoría cristiana del humor.

Claro que todos hemos pensado alguna vez en nuestra vida que igual que decimos Dios es Creador, Dios es Bueno, Dios es Juez Justo, pues  Dios es Alegre, es la Alegría, Y ¿cómo no va a ser Dios  la fuente del auténtico sentido del humor?  ¿Se puede pensar realmente en lo que significa que Dios ama con amor de Padre y Madre y no sentir alegría?  ¿Cómo se puede pensar en la bienaventuranza sin sentir que Dios es el  Señor de la Alegría, del Humor? ¿Y puede haber alegría sin el verdadero sentido del humor? Ese sentido del humor que nos transmite el libro La jirafa tiene ideas muy elevadas, en el que se  ve clarísimo que el humor es un llamamiento a la sensatez,  es pródigo en consuelos, ayuda a poner las cosas en su sitio, a ver con distancia las cosas. Incluso el humor como la ascética del sabio. Ese humor que da una perspectiva sana y limpia de las situaciones. Lee el resto de esta entrada

Libertad de amargarnos o ser felices

Vemos mejor la paja en el ojo ajeno que la viga en el propio. Es cierto. Lo que pasa es que la paja en el ojo ajeno nos puede ir abriendo a ver nuestra viga.

Había un profesor competente, cercano, implicado en la relación con sus alumnos y con todo lo que a ellos se refería; conocido también como persona justa y comprensiva. Al terminar el curso, mientras organizaba unos papeles encima de su mesa, se le acercó uno de sus alumnos y con una pose resentida y desafiante le dijo: Me alegro de haber terminado el curso, porque no tendré que escuchar más sus tonterías y sus rollos, podré descansar de ver su cara y aguantar sus estúpidos consejos. El alumno estaba tenso, con semblante duro y arrogante, como esperando que el profesor reaccionara ofendido y enfadado. Su actitud era realmente provocadora, quería que el profesor se enfadara también y se manifestara con descontrol. Pero el profesor miró al alumno un instante, y con serenidad y paz le preguntó: Cuándo alguien te da algo que a ti no te parece que lo tienes que recibir ¿lo tomas? El chico quedo desconcertado, tanto por la actitud del profesor, como por la cercanía y calidez de la respuesta, muy molesto le dijo con tono despectivo: Por supuesto que no. Lee el resto de esta entrada

¿Somos tuertos?

Casi todos los hombres somos tuertos que no vemos más que un solo aspecto de los problemas, el más próximo a nosotros. Cada uno deja que el interés, el resentimiento, el miedo, la inseguridad, la envidia, el afán que nos domine en ese momento, sencillamente el desconocimiento,  nos cierre el segundo ojo que no solo nos sirve para ampliar la visión sino para darle relieve.

Somos tuertos, faltos de vista en un ojo, con la vista torcida. Este es el problema, del que si fuéramos conscientes, lo resolveríamos y cambiaría nuestra vida. Podemos empezar por ver como ya en nuestro interior, de donde sale todo,  empieza la falta de visión y reconocimiento. Nos haría mucho bien que,  en lugar de buscar fuera la solución, la buscáramos dentro de nosotros. Siempre en nuestro interior está la raíz de nuestros problemas y dificultades porque configura nuestra respuesta en la vida, el sentido que damos a lo que ocurre. Son preguntas que nos tenemos que hacer ¿Y si no soy veraz ante mi mismo? ¿Y si me engaño? ¿Y si me finjo algo? ¿Y si me estoy cegando por dentro? Lee el resto de esta entrada

¿Qué es realmente el éxito en la vida?

Esta reflexión es consecuencia del libro que estoy leyendo: Tenga usted éxito en su muerte, de un autor que cito mucho, Fabrice Hadjadj.

No es nada tétrico, ni fúnebre, todo lo contrario es la mayor invitación a creer en la vida. y precisamente en el tiempo de Pascua de Resurrección, que es también una invitación a vivir.  Y a vivir a conciencia y con gran libertad, sin dejarse invadir por nada,  ni siquiera  “por uno mismo” que es  la invasión más difícil de ver. Es una propuesta sobre la alegría. Una alegría que no se ciega, ni se miente a si misma. Una alegría lúcida compatible con nuestra condición  doliente y mortal. Una alegría capaz de asumir, de soportar la muerte. Lee el resto de esta entrada