Archivos Mensuales: septiembre 2012

Mirada abierta de par en par

Desde esta mirada, abierta de par en par a la realidad, quiero abrirme a todo. Y siento que lo más importante para abrirme de par en par a la realidad es gustar de la bondad de Dios, admirarme de su bondad. Mi razón y mi fe totalmente abiertas, sin limitaciones ni pobres reduccionismos, a lo que realmente es el misterio de Dios.

La palabra bondad queda absorbida por el abismo de Dios y no podemos hacer otra cosa que entender, conmovernos y admirarnos de su sobreabundancia. Lee el resto de esta entrada

Se cree en las personas

Claro, realmente se cree en las personas, decía un amigo ante una situación muy concreta.

Creer en una persona significa  ya por lo tanto una riqueza interior, una apertura, una manera de ser y estar en la vida. Nadie cree en una persona si en ella no hay capacidad para todo lo que significa creer. El que no es capaz de creer, no es capaz ni de fidelidad, ni de confianza. Creer estener por cierto algo que sólo el entendimiento no lo alcanza o que no está comprobado, ni demostrado. Creer  es dar asentimiento, crédito, confianza a alguien y en alguien. El creer y confiar es horizonte de la vida, apertura, la base de toda  relación humana. La fidelidad nos parece hoy demasiado difícil y grandiosa ante la complicada realidad de nuestra vida. Pero es cierto que todo descansa en este creer en personas concretas. Lee el resto de esta entrada

Me agarré de la mejor mano

¿Recuerdan el rescate de los mineros de Chile?  Se comentó que más de mil millones de personas vieron el rescate de los 33 mineros.

El derrumbamiento de la mina S. José ocurrió el jueves 5  de agosto de 2010 dejando atrapados a 33 mineros a unos 720 metros de profundidad durante 70 días. Las labores de rescate comenzaron al día siguiente y el 13 de octubre culminó la operación. No voy a describir el suceso. Sencillamente recordar este hecho profundamente humano, que hace ahora precisamente dos años, desde el testimonio de Mario Sepúlveda

Se comentó que algunos mineros llevan impresa en la camisa un versículo del salmo 95: Porque en su mano están las profundidades de la tierra. Y las alturas de los montes son suyas. Me  gustó entonces un artículo de Maties Padres, se llamaba La santa paciencia. Comenzaba con el primer mensaje dirigido al exterior por uno de los 33 mineros chilenos rescatados con vida de las entrañas de la tierra. Fue el de un minero a su esposa que terminaba así: Paciencia y fe. Dentro de la mina se sintieron unidos y rezaban. En el exterior se instalaron familiares y técnicos en salvamento en el llamado Campamento de la Esperanza. Lee el resto de esta entrada

Para todos los momentos

Eso es la oración de Padre nuestro la oración para todos los momentos, la oración que nos une y conforta.

Precisamente en estos momentos de necesidad de una profunda regeneración, de una urgencia de sanear tantas actitudes, tantas cosas, necesitamos sentir la inmensidad de lo que gratuitamente se nos ha dado, el cambio que supone, -y no lo digo en potencial “supondría”- para las personas y la sociedad, la alegría de los actitudes y sentimientos, la confianza, el estimulo que genera la auténtica fe en Cristo, Dios hecho hombre.

Todo lo que nos ocurre, todas las circunstancias nos pueden llevar a un renacimiento en  la fe. Como ha ocurrido y sigue ocurriendo,  tanto en personas sencillas, como en grandes intelectuales y escritores. Empezaron sintiendo la necesidad de refutar, por honradez y justicia, las falsedades y perturbaciones, y acabaron siendo los más fervientes creyentes. Sí,  me estoy refiriendo por ejemplo a mis amigos Chesterton y Lewis. Lee el resto de esta entrada

El Dios de cada día

Así se llama un programa de Radio María y me ha encantado el nombre del programa. El Dios de cada día, el Dios viviente, en el vivimos, nos movemos y existimos.  He preparado uno para ese espacio y mi experiencia ha sido querer expresar y vivir lo que significa “el Dios de cada día”

El año pasado con ocasión de la publicación de la carta Apostólica de Benedicto XVI, La puerta de fe, abrimos la ventana con este horizonte: cuando se cruza ese umbral.

Lo que acontece como dice el Papa cuando se cruza el umbral de la fe es creer en Dios Padre, Hijo, Espíritu Santo. Y esto no es nada teórico, ni ajeno a mi vida. Todo lo contrario porque así toda cobra sentido y se ve la realidad del hombre en la creación y la redención: creer en un Dios Padre que es amor. Y llegada la plenitud de los tiempos envió a su Hijo para nuestra salvación. Es es nuestro camino, nuestra verdad y nuestra vida. La fe en la Trinidad es la certeza de que Dios nos ama, nos habla, nos conoce. El Espíritu Santo es el Espíritu de Dios que guía a su pueblo, a su Iglesia, a cada uno. De una manera tan concreta y sin perder nada de su inmensidad, ni de su inimaginable grandeza, se nos muestra quien es Dios. Lee el resto de esta entrada

Para todos los momentos

Eso es la oración de Padre nuestro la oración para todos los momentos, la oración que nos une y conforta.

Precisamente en estos momentos de necesidad de una profunda regeneración, de una urgencia de sanear tantas actitudes, tantas cosas, necesitamos sentir la inmensidad de lo que gratuitamente se nos ha dado, el cambio que supone, -y no lo digo en potencial “supondría”- para las personas y la sociedad, la alegría de los actitudes y sentimientos, la confianza, el estimulo que genera la auténtica fe en Cristo, Dios hecho hombre.

Todo lo que nos ocurre, todas las circunstancias nos pueden llevar a un renacimiento en  la fe. Como ha ocurrido y sigue ocurriendo,  tanto en personas sencillas, como en grandes intelectuales y escritores. Empezaron sintiendo la necesidad de refutar, por honradez y justicia, las falsedades y perturbaciones, y acabaron siendo los más fervientes creyentes. Sí,  me estoy refiriendo por ejemplo a mis amigos Chesterton y Lewis. Lee el resto de esta entrada

Mi tiempo y responsabilidad

¿En que Dios creo? ¿Qué es Dios para mi.?

Frecuentemente se nos hacen preguntas de este estilo  y juicios sobre el gran misterio y la gran realidad de la vida. Y concretamente sobre el Dios de los cristianos, el Dios de nuestro Señor Jesucristo y su Iglesia.

El otro día me ha ocurrido estando con dos amigos en una terraza cenando. Nosotros estábamos en nuestra conversación, habían venido literalmente a “acompañarme”, Y se engancharon con nosotros tanto la persona que nos atendía como  otras dos personas que estaban en la mesa de al lado. ¡Cómo se ven las necesidades del hombre, los verdaderos anhelos¡ Y también la superficialidad de las ideologías, el aplicar nuestras pobre medidas y criterios.  La gran pregunta y la gran necesidad  ¿Quién es Dios? ¿En que Dios creo? Lee el resto de esta entrada

Todo empieza a partir de un encuentro

¿A que sí? ¿A que todo en nuestra vida empezó y empieza por un encuentro?

La vida es un encuentro que permite el descubrimiento y el crecimiento de uno mismo, e implica un proceso también del descubrimiento del otro. Así las relaciones no son sólo personales sino “personalizantes”. Martin Buber es conocido por su existencialismo religioso centrado en su pensamiento de la relación.  Ve dos clases de relaciones: las directas o mutuas, a las que llamó “la relación Yo-tu” o diálogo, en las que cada persona confirma a la otra como valor único; y las relaciones indirectas o utilitarias a las que llamó yo-él o monólogo.

También dijo otra idea que me parece fundamental para el tema del encuentro que estamos tratando: religión significa hablar con Dios, no hablar sobre Dios. Pues esto nos sirve de introducción para comprender el encuentro  y que todo empieza a partir de un encuentro. Y sobre todo si este encuentro se da en el plano más profundo, de tal manera que transforma la vida. Entonces se produce un auténtico diálogo, una relación Yo-TU. Eso es lo que les pasó a Andrés, a Juan, Pedro, a Nicodemo, a la Samaritana, a Zaqueo, a Pablo. Sigan la lista interminable hasta hoy, hasta ese amigo nuestro con el que sentimos algo que nos obliga, que nos conmueve, que saca lo mejor de nosotros mismos, que nos hace fácil sentir a Jesucristo. Lee el resto de esta entrada

¿Tiene un Pepito Grillo en su vida?

No voy a contar el cuento de Pinocho porque todos lo conocemos. Pinocho de Carlo Lorenzini, conocido como Carlo Collodi, es quizá uno de los libros infantiles más famosos del mundo. Apareció por primera vez en 1880 y tres años después se publico en forma de libro. La película de Walt Disney estrenada el 7 de febrero de 1940 es una adaptación libre de la historia de Collodi. Ward Kimball crea el simpático Pepito Grillo supervisado por Disney.

Seguro que forma parte de nuestra infancia.¡ ¡Cuantas veces habremos oído a nuestras madres decirnos: te está creciendo tu nariz por la mentira que has dicho¡. Y ¡ no digamos ahora como los políticos se ven unos a otros la nariz crecida de Pinocho¡. En nuestros cuentos, como en las películas, estaban los buenos y los malos. Pinocho era muy alegre y se hizo amigo de un grillo que se llamaba Pepito. Pepito Grillo era muy bueno, y le llamaba la atención a Pinocho de lo que hacía mal. Lee el resto de esta entrada

La juventud y eternidad del Viernes Santo

Ante una fiesta, hoy “tan provocativa podríamos decir” como es la Exaltación de la cruz mi reflexión está centrada en un escrito de Joseph Ratzinger. Aún no era Benedicto XVI, cuando lo escribió. Es un profundo y conmovedor pórtico para vivir la fiesta de la exaltación de la cruz, el eterno viernes santo.

Sabemos como le gusta la música por eso no nos extraña que empiece su reflexión recordando las grandes composiciones musicales en torno a la pasión que escribió Juan Sebastián Bach, y que muchos escuchamos en la Semana Santo con una emoción siempre nueva. Composiciones que encierran en sí, rodeadas de una belleza admirable, el misterioso acontecimiento del Viernes Santo. Las pasiones de Bach no hablan de la resurrección, todas terminan con la sepultura de Jesús, pero están llenas de la certeza de la Pascua, de esa certeza de la esperanza que ni siquiera en la noche de la muerte se apaga. Lee el resto de esta entrada