Archivos Mensuales: enero 2013

Tres acontecimientos

De manera profunda, teológica, y cercana, nos explica Benedicto XVI en su reciente libro “La infancia de Jesús” este texto de Lucas centrándolo en los tres acontecimientos que nos pone de relieve el texto del Evangelio.

Tres acontecimientos que la iglesia católica celebra el día  2 de febrero: la purificación de María, el “rescate” del hijo primogénito, Jesús, mediante un sacrificio prescrito por la ley, y la presentación de Jesús en el templo. El interés de Benedicto XVI, como el del Evangelista S. Lucas, no se centra en detalles sino que se orienta al núcleo teológico de los acontecimientos.

La purificación de María, lo que vive esta familia de Nazaret,  se entiende desde el Levítico. El Levítico es uno de los libros bíblicos del Antiguo Testamento, para los cristianos forma parte del Pentateuco y para los judíos es la Torá, “La ley”. Lee el resto de esta entrada

Un relato para alimentar nuestra fe y gozar

De forma constante se pone de manifiesto en el Evangelio nuestra ascendencia judía y nuestra historia de salvación. Porque una realidad que tiene que pertenecer a nuestra urdimbre más profunda es reconocer  nuestra historia, la historia de la humanidad, y por tanto mi historia personal, como historia de salvación.

La historia y el destino se cumplen en nuestra realidad diaria. Pues Dios ha venido en la persona del Salvador para tener historia y destino. Ha venido por la Encarnación, y ha dado comienzo a una nueva historia. Está en cada uno de nosotros que sea una realidad que oriente y de sentido y plenitud a nuestra vida. El apóstol S. Pablo siempre lo pone de manifiesto, Jesús es acogido en la comunidad de las promesas que procede de Abraham. “Cuando se cumplió el tiempo, envió Dios a su Hijo, nacido de una mujer, nacido bajo la ley, para rescatar a los que estaban bajo la ley, para que recibiéramos el ser hijos por adopción”. El verdadero creyente,  sabe y vive la vida como historia de salvación, como hijo de un Dios que es Padre, que quiere lo mejor para su hijo. Lee el resto de esta entrada

Signo de contradicción, no de rechazo

Signo de contradicción es una afirmación que se refiere a personas, entidades que manifiestan bondad, verdad, vamos, santidad: y por eso mismo reciben una oposición extrema.

El término aparece en el Evangelio,  en el de S. Lucas. María y José cuando se cumplen los días de la purificación llevan a Jesús a presentarle al Señor como está escrito en la Ley. Recordamos el hecho. El padre y la madre están admirados de lo que dice el anciano Simeón y en un momento central de la narración estallan las proféticas palabras: este está puesto para caída y elevación de muchos en Israel, y para ser signo de contradicción. Lee el resto de esta entrada

El bosquejo es todo un bosque

El bosquejo que quiero hacer, en estos minutos, de una persona, es todo un bosque. Debe ser por eso, por lo que hoy me salen muchos títulos para poner. Me encantaría que Vds, se enganchasen  y sintieran, en la medida de las posibilidades de cada uno,  deseos de conocer algo de este excepcional hombre. Al menos, que nos sintiéramos orgullosos de contar entre nuestros antepasados con un cristiano con una inteligencia y un corazón así. Es una maravillosa y genial síntesis entre razón y fe, entre el acuerdo intrínseco que hay entre la razón y la fe, entre espíritu y materia, entre lo natural y lo sobrenatural, entre hombre y misterio. El hombre, para el gran pensador y teólogo del que hablo, ha de ser estudiado con toda su entera condición; un hombre no es hombre sin su cuerpo, como no es hombre sin su alma, sin su espíritu.  Me vienen títulos, frases en las que es fácil recrearse. Es como si se quisiera  poner adjetivos a una persona excepcional por sus cualidades y acciones, y los adjetivos se engancharan, como las cerezas, unos con otros. Lee el resto de esta entrada

La fuerza del sacerdocio

Así se llama un libro que escribió D. Marcelo: D. Enrique de Ossó o La fuerza del sacerdocio.

Sí, D. Marcelo, sencillamente D. Marcelo, el que fue cardenal de Toledo. Pero contendré mi admiración, gratitud y cariño hacia él, y sólo daré “un poquito de rienda” a mi gratitud, hoy en concreto, por la biografía que escribió de mi fundador. Me parece que no lo había comentado: soy  religiosa teresiana, de la Compañía de Sta. Teresa de Jesús. He dedicado mi vida “a poner lo poquito que hay en mí”,  que dice Teresa de Jesús, en el maravilloso y excepcional campo de la educación, de la formación humana. “S. Enrique de Ossó y Cervelló  o La fuerza del sacerdocio”, uno de los grandes maestros de vida del siglo XIX. Figura polifácetica, de hondo calado humano y gran talla espiritual.  Un hombre que vivió, sintió y fue testimonio de la juventud de lo eterno. Un ejemplo maravilloso del “bon seny” catalán. Lee el resto de esta entrada

La juventud de lo eterno o lo que siempre es nuevo. El hoy de Jesús de Nazaret

Siempre es nueva una obra de arte aunque sea milenaria. Piensen en este momento en algún cuadro concreto, en alguna escultura, en alguna catedral, en algún poema que les guste y lo sentirán. Siempre es nuevo el mar, siempre es nueva una cascada, una puesta de sol. Siempre son nuevos unos ojos llenos de amor, siempre es nueva la alegría que sentimos cuando hemos hecho algo bueno por los demás, siempre es nueva la verdad que nuestro corazón y entendimiento descubren, siempre es nuevo cuando uno siente y vive el amor, siempre es nueva la generosidad, la honradez, la profundidad en el ver y comprender.

Todos los que se quieren, los que gozan, los que se admiran, los que disfrutan con algo grande se expresan de manera nueva, como si lo que es eterno lo acabaran de dar a luz. Sólo lo eterno es algo vivo y siempre nuevo. Lo que siempre vale es joven, es la juventud de lo que es eterno, la vida permanente y fluyente  de lo eterno. La juventud de lo eterno se hace sentir en el aquí y en el ahora. Dice  Kierkegaard que el ser humano es una síntesis de lo temporal y lo eterno, de lo finito y de lo infinito, y que ese encuentro de antinomias genera la angustia, pero que lo grave y lo mortal está en la desesperación. Lee el resto de esta entrada

El sí de Dios al hombre es el hoy de Jesús de Nazaret

La experiencia, la realidad, el hecho, que quiero compartir con Vds. es que el sí del Dios revelado por Jesucristo es el sí al hombre. Es el sí a mi verdadera vida.

¿Qué nos ha traído Jesús de Nazaret? ¿A qué ha venido? Ha venido, son sus palabras, para que tengamos vida y la tengamos en abundancia.

Un chico después de acabar sus estudios, estaba haciendo un master difícil y que le estaba costando mucho esfuerzo. Su padre se lo había indicado sabiendo que le capacitaría muy bien para su trabajo. Estaba a punto de acabarlo, y hacía meses que admiraba un coche deportivo que vio en un concesionario. Sabía que su padre se lo podía comprar, y le dijo que como fin de todos sus estudios, y para ya empezar su trabajo, le pedía ese regalo. Lee el resto de esta entrada

Todo empieza a partir de un encuentro

Todo empieza a partir de un encuentro. ¿A qué sí? ¿A qué en nuestra vida todo empezó y empieza por un encuentro?.

La vida es un encuentro que permite el descubrimiento y el crecimiento de uno mismo, e implica un proceso también del descubrimiento del otro. Así las relaciones no son sólo personales sino “personalizantes”. Martin Buber, conocido por su existencialismo religioso centrado en su pensamiento de la relación, ve dos clases de relaciones: las directas o mutuas, a las que llamó “la relación yo-tú” o diálogo, en las que cada persona confirma a la otra como valor único; y las relaciones indirectas o utilitarias a las que llamó yo-él o monólogo, las más corrientes en la vida por la ausencia de verdadera humanidad en la que vivimos. También dijo otra idea que me parece fundamental para el tema del encuentro que tratamos hoy: religión significa hablar con Dios, no hablar sobre Dios. Lee el resto de esta entrada

Alcanzado de lleno

Hay personalidades fuertes y atrayentes en la historia de la humanidad. Son personas que no dejan indiferente; se toma partido frente a ellas.

En la historia del cristianismo una de estas personalidades es la de Pablo de Tarso, alcanzado de lleno. Un hombre al que se le conoce en el mundo entero por su vocación, por el encuentro que tuvo con Jesucristo, el Señor, y que cambió radicalmente su vida. Encontrarse con Jesús Resucitado fue la experiencia más grande, profunda y decisiva de su vida. Experiencia de gozo, de amor y de libertad.

Realmente desarrolló una personalidad rica por la conciencia de la vocación a la que fue llamado, y a la que libre y responsablemente respondió a pesar de todos los sufrimientos, dificultades y contradicciones. Es un hecho significativo que  celebremos los cristianos el día de su conversión, y precisamente en la semana anual de oración por la unidad de los cristianos. Lee el resto de esta entrada

Ponerse a la cola

¡La de anécdotas de toda índole que podrían contarse de lo que sucede en una cola¡ Claro, que en una cola, no nos encontraremos nunca con la gente que es importante. Pero hace menos de dos mil años que, la persona más importante de la historia, se puso a la cola. Y además, en la cola de los que se reconocían pecadores. Se hizo semejante en todo a nosotros, excepto en el pecado.

El hecho del que estamos hablando ha sido datado de manera precisa por el evangelista S. Lucas. La aparición pública de Jesús es un acontecimiento que se puede datar con toda la seriedad de la historia humana ocurrida realmente: Tiberio, Poncio Pilato, Herodes, bajo el sumo sacerdocio de Anás y Caifás.  En el cristianismo nos atenemos a los datos que se nos dan en el Nuevo Testamento, a los datos de los testigos, de los que Le vieron y estuvieron con El. No nos cuentan nada de lo que llamamos la vida oculta de Jesús, o sea de todos los años que vivió en Nazaret con sus padres,  como un vecino más de aquella pequeña población. Desde su ida al templo de Jerusalén a los 12 años, no sabemos nada hasta su aparición pública ¿No es este el hijo de José?, se preguntaban unos. Y Natanael dijo: “¿De Nazaret puede salir algo bueno?” ¡Cuántos han formulado a lo largo de la historia estas  preguntas¡ No de una manera interrogativa o llena de sorpresa como Natanael, sino de manera sarcástica, y crítica. ¿Quién es este Jesucristo? Y esta pregunta se ha repetido a lo largo de la historia de mil maneras, y se sigue repitiendo. Según la pregunta que hagamos será la respuesta. En las preguntas,  los que están llenos de sí mismos, de sus medidas, de sus intereses y prejuicios, se van de vacío. Lee el resto de esta entrada