Archivos Mensuales: febrero 2013

Una necesidad vital: la oración como trato de amistad

Jesús al enseñarnos a orar nos invita a decir: Padre nuestro. Por eso dice Sta. Teresa de Jesús: Orar es tratar de amistad con quien sabemos nos ama.

Es delicioso el capítulo del “Camino de Perfección” en el que como ella misma dice: “trata del amor que nos mostró el Señor en esta primeras palabras: Padre nuestro que estás en los cielos” Nada más empezar siente ella que  nos colma el corazón y el entendimiento y le pregunta al Señor  “¿Cómo dais tanto junto a la primera palabra?” Nos da en nombre del Padre todo lo que se nos puede dar pues quiere que nos tenga por hijos.

Benedicto XVI nos los comunicaba así en una de sus catequesis de los miércoles: El orante del salmo 27, rodeado de enemigos, asediado por malvados y calumniadores, mientras busca la ayuda del Señor y lo invoca, puede dar su testimonio lleno de fe, diciendo: “Mi padre y mi madre me han abandonado, pero el Señor me ha acogido”. Dios es un Padre que nunca abandona a sus hijos, un Padre amoroso que apoya, ayuda, acoge, perdona y salva, con una fidelidad que supera inmensamente a la de los hombres, para abrirse a dimensiones de eternidad. “Porque su amor es para siempre”, como sigue repitiendo como una letanía, en cada verso, el salmo 136 a través de la historia de la salvación. El amor de Dios nunca falla, no se cansa de nosotros; es el amor el que da hasta el extremo, hasta el sacrificio de su Hijo. La fe nos da una certeza, que se convierte en una roca para la construcción de nuestras vidas: podemos afrontar todos los momentos de dificultad y de peligro, la experiencia de lo oscuro de la crisis y del tiempo del dolor, apoyados por la fe de que Dios no nos deja solos y siempre está cerca, para salvarnos y llevarnos a la vida eterna. Lee el resto de esta entrada

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La mejor fuerza curativa en nuestro caminar: el perdón

En la catequesis del 23 de enero se centró Benedicto XVI, para ayudarnos a vivir el Año de la Fe en las palabras iniciales de Credo: Creo en Dios. Y en la catequesis del miércoles 30 de enero se ha centrado en el Creo en Dios “Padre todopoderoso”, en el Dios  en El que necesitamos creer, y que es la definición fundamental de Dios: Dios es Padre.

En el Evangelio se nos revela el rostro de Dios como Padre que ama hasta entregar a su propio Hijo para la salvación de la humanidad. El perdón es la actitud fundamental pedida por Jesús de Nazaret porque es la mejor fuerza curativa y la que expresa la relación con Dios nuestro Padre y con todos los hombres.

Dios como nos ha dicho Benedicto XVI nos ayuda a superar todas las dificultades hablándonos de un Dios que nos muestra lo que verdaderamente significa ser “padre”. Él nos ha hecho sus hijos en Jesús y acompaña toda nuestra vida. Podemos con total confianza fiarnos de su perdón de Padre cuando nos equivocamos de camino. Es el Padre bueno que acoge y abraza al hijo perdido y arrepentido. Nunca abandona a sus hijos, su fidelidad supera inmensamente a la de los hombres y se abre a dimensiones de eternidad. Lee el resto de esta entrada

Un itinerario marcado por la conversión

Sólo cuando experimentamos que ha pasado ya mucho tiempo, que incluso ya es demasiado tarde para nuestras fuerzas, que sabemos con certeza que todo es gratuito, que todo es amor, gracia, don de Dios, empezamos nuestro camino de conversión.

Y la conversión es un comienzo, esto ha de ser nuestra experiencia diaria.  Algunos no sueñan con otra cosa más que con que todos profesen la fe cristiana y el mundo entonces será perfecto. La conversión es a sus ojos, tanto en la dimensión personal como en la comunitaria o eclesial,  un término más que un comienzo. Pero este camino empieza de verdad cuando nos damos cuenta de que no es meramente una cuestión personal, algo consecuencia de una introspección, o de la necesidad de una autoestima, sino algo que acontece como consecuencia de un encuentro que cambia el horizonte de la vida y  por el que uno se siente en el vivir diario en manos de la misericordia de Dios. Este camino empieza cuando uno descubre que es amado y mirado de esa manera que nos hace renacer. Lee el resto de esta entrada

Hasta siempre Santo Padre

“Hasta siempre” porque su vida es y ha sido servir siempre a la Iglesia de Cristo. Ya sabemos que a partir de ahora servirá a la Iglesia con una vida dedicada a la plegaria.

Gracias Benedicto XVI, gracias porque siempre ha sentido, querido y actuado por “el bien de la Iglesia”. Sabemos que estará cerca con su testimonio, con su oración. Y su luz nos seguirá siempre iluminando, viviremos así la comunión de los santos. Nos ha hablado muy de cerca, muy desde nuestra humanidad, nos ha hablado al corazón y a la razón. El misterio del Dios invisible, se nos ha hecho cercano, nos ha hablado como hombre a los hombres, ha descendido a la profundidad de lo que realmente es nuestra humanidad.

Y hoy, como tantas veces, recuerdo el comienzo de su primera encíclica: “Hemos creído en el amor de Dios”: así puede expresar el cristiano la opción fundamental de su vida. No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva. En su Evangelio, Juan había expresado este acontecimiento con las siguientes palabras: Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Hijo único, para que todos los que creen en Él tengan vida eterna” Esta es la gran experiencia y la gran realidad de la vida. Lee el resto de esta entrada

Profunda experiencia de gratitud

Una vez que se han pasado estos primeros días de conmoción inmensa, asombro,  admiración,  reconocimiento de quien es “Pedro” en  la Iglesia de Cristo, siento una profunda, profunda experiencia de gratitud.  Gratitud a Dios y a Jesucristo por haber fundado así su Iglesia, y esta gratitud sentida y vivida en un hombre: Benedicto XVI.

Soy como dice Teresa de Jesús: hija de la Iglesia (ya sé que los católicos somos y nos sentimos hijos de la Iglesia, pero necesitaba decirlo en singular). Y  en mi gran familia la Iglesia he vivido algo que nunca había vivido de esta manera tan concreta: el servicio humilde, lleno de amor y aceptación, de verdad y libertad,  de lo que es realmente ser el Papa, el Vicario de Cristo, el sucesor de Pedro.

Estoy segura de que muchos de nosotros, sobre todo los que ya somos muy mayores, hemos vivido de una manera única, inaudita, la renuncia del Papa: “he llegado a la certeza de que, por la edad avanzada, ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio petrino. Os doy las gracias de corazón por todo el amor y el trabajo con que habéis llevado junto a mí el peso de mi ministerio, y pido perdón por todos mis defectos” Lo he comentado con muchos amigos y todos teníamos sentimientos de orfandad, de cariño inmenso y agradecido, de hijos ante un padre que les ha dado todo, ante un padre que se ha hecho  capacidad en su corazón y en su razón, en su humanidad y en su fe, para  que  Dios, que es  amor gratuito, si esa era su voluntad, se hiciera torrente en él. Y ha sido un torrente de luz, paz, verdad, sencillez, inteligencia, humanidad,  corazón y razón abierta a todo y a todos. Lee el resto de esta entrada

Un plan de cristianismo encarnado, adaptado y rápido

No sé si lo han pensado así, pero ¡qué plan tan formidable le presenta Satanás a Jesús en el desierto¡ ¡Qué plan de cristianismo encarnado, adaptado, rápido¡

Menuda estrategia de guerra, menuda estrategia de marketing ofensivo diseñada para obtener un objetivo concreto: tentar la humanidad del que se llama y se siente Hijo de Dios, Mesías, Salvador. Qué manera de ofrecerle su producto, su táctica. Todos sabemos a estas alturas las estrategias de un marketing agresivo: cuota de mercado, clientes clave, segmentos de mercado de alto margen etc. Esta manera de expresarme debe ser contagio de Lewis en sus “Cartas del diablo a su sobrino”, o en “El diablo propone un brindis”.

Me decían unas personas que trabajan en ello que hay principios fundamentales del marketing cómo lanzar el ataque rápidamente, identificar posiciones etc. Pues algo así. Un plan aparentemente dentro de una línea de lo más racional y humana. Vamos, un plan de vida espectacular. Digo aparentemente porque claro, es el desconocimiento más profundo de lo que es el Espíritu de Dios, el Espíritu del Evangelio. Jesús nos quiere enseñar con hechos que no hay que caer en la seducción de prodigios análogos a los que utilizan los dueños de las cosas temporales. S. Pedro y S. Pablo tampoco convirtieron el anfiteatro romano en un espectáculo para ofrecérselo a las masas paganas, y así a lo largo de más dos mil años de cristianismo.  Lee el resto de esta entrada

“Poner patitas”

¡Cuántas veces en nuestro lenguaje coloquial decimos “pon patitas a todo esto tan bonito que estás diciendo¡

Precisamente conozco una anécdota de María del Pino, la hija de Rafael del Pino, empresario español que fundó Ferrovial. María del Pino dirige la Fundación Rafael del Pino para ayudar a los líderes del mañana,  es plenamente consciente de que el objetivo que se han planteado es ambicioso y que los medios de la Fundación son limitados. Ella quiere que la Fundación se distinga por su eficacia y excelencia. Cuenta ella que cuando su padre la llamó para colaborar con él, y con el Director, en la puesta en marcha de la Fundación le dio una gran alegría.”Quiero contribuir a mejorar el conocimiento de nuestros dirigentes”, me dijo. Yo pensé que aquella frase iba a ser el principio de un largo discurso. Pero no fue así. No añadió nada más. Y se me quedó mirando. Yo le pregunté: “¿qué quieres de mí?” “Pues que me ayudes a “poner patitas” al proyecto”. Dicho y hecho. Desde entonces, María del Pino trabaja “poniendo patitas” al proyecto, “concretando” aquel noble sueño de su padre. Le ayudó, como quería su padre, “a poner patitas” al proyecto. Lee el resto de esta entrada

Una fotografía de sus autores

En estos momentos de tanta crítica y controversia  nos puede ayudar muchísimo el Prólogo que el Papa Benedicto XVI puso en su libro “Jesús de Nazaret” (Desde el Bautismo a la Transfiguración).  Libro que, como él mismo dice, es fruto de un largo camino interior.

En sus años de juventud había una serie de obras fascinantes sobre Jesús: Karl Adan, Romano Guardini, Franz Michel Willam, Giovanni Papini, Jean Daniel-Rops. En ellas la figura de Jesús se presentaba a partir de los Evangelios: cómo vivió sobre la tierra y cómo, a pesar de ser plenamente hombre, llevó al mismo tiempo a los hombre a Dios, con el cual era uno en cuanto Hijo. Así Dios se hizo visible a través del hombre Jesús y, desde Dios, se pudo ver la imagen del auténtico hombre. Pero a partir de los años cincuenta cambia la situación. Se hace una grieta cada vez más profunda entre el Jesús histórico y el Cristo de la fe. Y ¿qué puede significar la fe en Jesús Hijo del Dios vivo, si resulta que el hombre Jesús era tan diferente de cómo lo presentan los Evangelios, y cómo, partiendo de los Evangelios, lo anuncia la Iglesia? Lee el resto de esta entrada

El trípode

El trípode es ese armazón tan bueno y seguro para sostener instrumentos geodésicos, fotográficos etc. o esas mesas, banquillos, etc. de tres pies. Vamos tres patas que sostienen. Por eso he pensado en el trípode con sus tres patas: fe, esperanza y amor para vivir. Primero pensemos en este trípode desde un punto de vista humano.

Precisamente me acaba de regalar una formidable médico del Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo un libro: “La ventana evolutiva del amor”, un estudio científico de las emociones positivas de Geroge E. Vaillant, en el que este neurobiólogo estudia estas tres entre las primeras: la fe, el amor, la esperanza. Después la alegría, el perdón y la compasión. Lee el resto de esta entrada

Ante las respuestas de Jesús a las tentaciones

Dice Soren Kierkegaard que quien no repite nunca es un esteta, quien repite sin convicción un filisteo y quien repite de verdad un hombre de bien, un hombre que se deja interpelar por la verdad.

Me parece muy buena la cita de Kierkegaard. Con esta cita empezaba en el Congreso de Católicos y Vida pública del año 2009 su intervención Manuel Pizarro Moreno. El tema del Congreso fue: La política al servicio del bien común. Por cierto su intervención fue aplaudidísima y muy comentada.

Y en su intervención hay una reflexión muy de ahora mismo sobre como la Iglesia se forja en las crisis, en los tiempos fuerte, porque “la Iglesia nace del misterio de la Cruz donde nada menos que Jesús de Nazaret, en sus penúltimas palabras deja escapar un grito de abandono: Dios mío, Dios mío ¿por qué me has abandonado? Luego esa crisis pasa. Encomienda su Espíritu al Padre y por supuesto llega la Resurrección y se crea la Iglesia tal como la vemos” Tiene la misma vivencia que Chesterton en Las muertes de la fe. Recuerda Pizarro la reflexión de S. Pablo: nos persiguen, nos derriban, pero no nos rematan. Al final, la Iglesia siempre sobrevive a todas las dificultades. Lee el resto de esta entrada