Archivos Mensuales: mayo 2013

Se le pedía una confianza ciega

Hay fiestas que son entrañables. Y no me digan que no es entrañable que celebremos el que María, ya embarazada vaya a ver a su prima Isabel, también embarazada. Se les pidió una fe y una confianza ciega. Sabemos lo que pasó: una deliciosa escena para iluminar, y llenar de sentido y esperanza, nuestro vivir diario.

“Bendita, Tú, porque has creído” es el saludo de Isabel. La fe de María es la fuerza integradora de su vida: dichosa la que ha creído que se cumpliría lo que le fue dicho de parte del Señor. La fe tiene que ser también la fuerza integradora de nuestra vida. ¿Para qué es la fe si no es para vivir de ella en cada momento y situación de la vida, sin exclusión absoluta de nada?

“La fe de Abraham constituye el inicio de la antigua alianza, la fe de María da inicio a la nueva alianza” nos dice Juan Pablo II en la Redemptoris Mater.  María está situada en el punto final de la historia del pueblo elegido, en ella encuentra su culminación el camino iniciado por Abraham, en ella se ve la realización de la promesa. Es el “pueblo de Dios” que da el “fruto bendito” a los hombres por la potencia creadora del amor redentor de Dios. Nuestra historia tiene sentido, nuestro caminar hacia la vida eterna es una realidad. Todo ha sido redimido porque Dios ha asumido nuestra humanidad en una mujer que es por eso la Madre de todos los creyentes. Si Abraham recibe el nombre de padre de todos nosotros, los creyentes, ¿cómo no llamar a María Madre de todos los creyentes? Lee el resto de esta entrada

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Una gran fiesta

Los católicos celebramos de manera extraordinaria lo que cada día acontece de la manera más sencilla en nuestras iglesias, capillas, oratorios: la presencia real del Señor en la Eucaristía.

“El día del Corpus”, el día del Cuerpo de Cristo es una gran fiesta para los que creemos en la verdad de la presencia real del Señor en la Eucaristía. Y por eso celebramos de manera extraordinaria lo que cada día acontece de la manera más sencilla en nuestras Iglesias y Oratorios: el  Misterio de fe.

La Eucaristía para la fe es un misterio de intimidad. El Señor ha instituido el Sacramento en el Cenáculo, circundado por su nueva familia, por los doce apóstoles, prefiguración y anticipación de la Iglesia de todos los tiempos.  Sin embargo, de esta intimidad, que es un don sumamente personal del Señor, la fuerza del sacramento de la Eucaristía va más allá de los muros de nuestras Iglesias. En este sacramento, el Señor se encuentra siempre en camino hacia el mundo. Este aspecto universal de la presencia eucarística se muestra en la procesión de nuestra fiesta del Corpus Christi. Llevamos a Cristo, presente en la figura del pan, por las calles de nuestros pueblos y ciudades. Lee el resto de esta entrada

Te voy a ser sincero

Para la verdad de la vida diaria es necesaria una limpieza y seguridad interior frente a las diversas situaciones vitales.  Por circunstancias muy concretas  he hecho una reflexión sobre esta expresión: “te voy a ser sincero”.

Cuando en determinadas situaciones nos dicen o decimos: “te voy a ser sincero”. Entonces malo, malo. Basta pensar en  esas conversaciones que se inician después de una tensión o en un momento difícil: te voy a ser sincero. Cuando así se inicia una conversación nos echamos a temblar, o tiembla el que nos  oye decir esta expresión, si somos nosotros los que la hacemos. También, cuando se dice a mitad de la conversación, podemos observar que cambia de signo ya la relación. La tensión está servida. Suena a un tipo de amenaza, y a un quedarse como indefenso ante todo lo que se va a decir después. Tocan a armarse y a atacar. Lee el resto de esta entrada

Una luz nueva

Eso es lo que se siente al leer el libro “La sexualidad según Juan Pablo II”.

Es importante que veamos claro lo que significa en nuestra vivir cotidiano  que Dios ha asumido nuestro cuerpo en Jesucristo, el entender de una vez que Él, Jesucristo, hombre y Dios, es el camino, la verdad y la vida, pero en cada momento y circunstancia, sin exclusión. No hay ninguna exclusión.

Somos unos cobardes, no nos atrevemos a vivirlo con todas las consecuencias., vivimos como si  tuviéramos nuestros problemas, relaciones, trabajos, asuntos y además la cuestión de que existe Dios, un Dios que se hace hombre. Esta es la raíz del problema, el dualismo dichoso de nuestra vida.  Al leer estas catequesis del Papa sobre el enfoque inédito de la sexualidad, el plan de Dios sobre la sexualidad humana,  el pecado, el deseo y la concupiscencia, el matrimonio, la redención y la resurrección, la sexualidad y la santidad, digo que, al leerlas, es como si estando en un lugar sin sol, sin luz, en penumbra y tiniebla y, de pronto, todo se inundara de luz. Y también, como si estallara lo que tanto tiempo estaba en el interior y no sabías expresarlo así. Lee el resto de esta entrada

Óptima comunicación

Me ha hecho mucho bien sentir los sacramentos como lo expresa Fabrice Hadjadj: en los sacramentos se comunica lo que hay de más grande, son el modelo de la comunicación perfecta.

La comunicación como  acción central en la vida humana, como intercambio de riqueza, belleza, alegría, sentimientos, conocimientos, opiniones etc. La sociedad humana es posible gracias a la comunicación. El hombre necesita comunicarse. Realmente todo comportamiento es comunicación, y por eso la comunicación es una acción “interaccional”. Sus efectos dependen del que comunica y del que recibe e interpreta. Lo central del proceso es que tiene un efecto e influencia sobre la otra persona. Pero también todos somos conscientes de que hoy los medios de comunicación invaden nuestra vida a cada momento y casi sin darnos cuenta. Lee el resto de esta entrada

Hazte capacidad, yo me haré torrente

Yo soy El que es, tú eres la que no eres. Hazte capacidad, yo me haré torrente.

Impresionante frase, pero claro necesitamos para abrirnos un poco a su comprensión que tengamos una mente y un corazón abiertos a Dios. Sentir  y saber lo que realmente somos: obra de Dios, creados por Dios. Una “nada” capaz de Dios, seres finitos que poseemos la capacidad y el deseo de lo mejor, de lo infinito, de lo grande, de lo noble. Necesitamos sencillamente ser conscientes de que nos hemos de hacer “capacidad” , espacio, para que nos inunde el torrente. Un torrente que todo lo inunda. Esto lo podemos sentir tanto en momentos de anchura, de alabanza y gozo, como en los momentos duros y difíciles: hacerme capacidad, aprovechar ese momento precisamente, para poder ser inundada por el torrente. Eso es lo que le ha ocurrido y ocurre a todos los que se encuentra con Jesucristo: Hazte capacidad, Yo me haré torrente. Lee el resto de esta entrada

Somos el pueblo de la Nueva Alianza

El jueves inmediato a Pentecostés celebramos la fiesta de Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote. Un día precioso en el que contemplamos el sacerdocio redentor de Jesucristo como la cumbre y compendio de su acción salvadora en el mundo.

Jesús es el sacerdote de la nueva alianza que nos ha reconciliado con Dios y nos ha llamado a formar parte de su Iglesia, haciéndonos hijos del Padre. Nos ha comunicado una nueva vida en el Espíritu Santo y nos ha convertido en Pueblo sacerdotal, partícipes de su sacerdocio para extender el Reino de Dios a todos los hombres. Somos el pueblo de la Nueva Alianza y lo somos por Cristo, Eterno Sumo Sacerdote.

Se tergiversa totalmente el mensaje de Jesucristo si se le separa del contexto de fe y esperanza del pueblo elegido. Es la Historia del Pueblo de Dios, de la Antigua, y de la Nueva Alianza porque la Historia del Pueblo de Dios es ya la Historia de toda la Humanidad. Lee el resto de esta entrada

Seguimos con el escándalo de la verdad

Hasta que punto no es moderno preguntar por la verdad, lo ha representado magníficamente el escritor C.S.Lewis en un libro de éxito “Cartas del diablo a su sobrino”.

Son las cartas de un demonio que enseña a un principiante sobre el arte de seducir al hombre. El joven demonio expresa su preocupación de que los hombres inteligentes lean los libros de los sabios antiguos y puedan así descubrir las huellas de la verdad. Escrutopo, el demonio jefe superior, le tranquiliza con la aclaración de que el punto de  vista histórico, del que los espíritus infernales han conseguido afortunadamente persuadir a los eruditos del mundo occidental, significa precisamente esto: que la única cuestión que nunca se planteará es la relativa a la verdad de lo leído. En su lugar se pregunta acerca de las repercusiones y dependencias, del desarrollo del respectivo escritor, de la historia de su influencia, de las ediciones del libro, de si ha sido llevado al cine, de cómo ha atacado a la religión, pero sobre todo a la Iglesia de Cristo, y a sus miembros, a las creencias más profundas,  a tales personas  y otras cuestiones análogas. Pero nada de plantearse lo relativo a la vedad de la leído. Lee el resto de esta entrada

El escándalo de la verdad

¿Cómo se puede hablar de verdad sin Dios? ¿Qué es verdad de modo definitivo y auténtico? El modo como Dios es y se conoce. El escándalo de la verdad es en definitiva el escándalo que producen Jesús de Nazaret y su Iglesia.

La verdad llega de Dios al mundo y le da base. En la lealtad a la verdad se apoyan todas las relaciones de los hombres, la vida entera. La verdad da al hombre firmeza y solidez. La verdad de la palabra se hace cada vez más importante. Todo lo que haya de durar, crecer y hacerse fecundo tiene que penetrarse de la verdad.

“El escándalo de la verdad” era el título de un libro que leí hace bastante tiempo de Jean Danielou. Decía que cuando se  habla de verdad, algo se crispa en el alma de muchos hombres de nuestro tiempo. Se observa en ellos una reacción de defensa, parece que decirla es hablar de fanatismo, intolerancia, dogmatismo, oscurantismo, inmovilidad. El origen de esta reacción, dice él es múltiple. Lee el resto de esta entrada

Nuestros deseos de verdad, ¿son auténticos?

Comentábamos unos amigos y yo lo significativo que es que el hablar de Cristo sólo tiene sentido cuando se hace en presente, cuando Él es realmente contemporáneo como lo es su Iglesia; cuando se le siente, se le afirma  como camino, verdad y vida. Siempre la verdad y la fe en el fondo van intrínsecamente unidas.

Todo lo que estamos viviendo en la Iglesia y la repercusión que tiene en los medios me está conmoviendo profundamente; y me hace sentir lo que real y verdaderamente anhela el hombre y desea, a pesar de tantas críticas y tantos ataques, de tanto querer rebuscar las sombras y errores. La Iglesia de Cristo siempre es la más ferozmente atacada, precisamente por su sentido de la verdad. Claro que también es la más amada y la que permanece siempre al lado del hombre y le acompaña en su camino. Esta es su misión y este es su sentido. Lee el resto de esta entrada