Archivos Mensuales: septiembre 2013

Un nuevo curso

Un nuevo curso: ¡Ánimo¡

¡Ánimo¡  Esa es la palabra que mejor expresa lo que quiero pensar con Vds. Ya saben que amigo es aquel con el que se puede pensar en voz fuerte. Un nuevo curso, un nuevo comienzo es siempre algo que nos interesa y afecta a todos. Tenemos profunda vivencia y experiencia de lo que significa:  comienzo. Empezamos una tarea,  el día, la semana, el mes, la temporada, el curso, el año…Eso es nuestra vida. Un continuo ahora en el que ponemos de manifiesto nuestra actitud y manera de ser, nuestro ánimo y valentía. Las dos palabras expresan algo muy vital y están en estrecha relación. Tienen sus pequeñas distinciones. La valentía significa el modo de comportarnos en situaciones concretas. Decimos: ha sido valiente en su respuesta, ¡que valentía la suya ante esta situación tan conflictiva¡ El ánimo es la disposición de espíritu, la vivencia interna  con la que nos enfrentamos a la vida. Por eso nos decimos frecuentemente: ánimo, mucho ánimo, o hay que ser valiente en situaciones así. Me apoyo en Romano Guardini en este comienzo de curso. Dada la situación voy a seguir mucho: Una ética para nuestro tiempo. Lee el resto de esta entrada

Ángeles y arcángeles

Una pincelada sobre lo que los cristianos vivimos con  asombro, admiración y  ternura: el que Dios en su inmensidad y grandeza haya querido  crear esos seres que en el lenguaje humano llamamos: ángeles y arcángeles.

Hay una familia que ha puesto a sus hijos estos tres nombres: Miguel el mayor, Gabriel el chico que sigue y Rafael el más pequeño. Un día unos compañeros le preguntaron a uno de ellos si él creía en los ángeles y en los  arcángeles.  “Sí, claro y ¿tú no? ¿Dónde tienes la dificultad? Quizá en el Dios en que crees y en lo que para los creyentes son los arcángeles y los ángeles custodios. Pues, chico, si abres los ojos a  la inmensidad de todo lo que existe, a la grandeza de la naturaleza en todas sus manifestaciones, a la creación entera,  no sé por qué te extrañas de que existan”. Ahí está el “quid” de la cuestión: en el Dios en el que creemos y en su modo de crear, redimir, intervenir, manifestarse. Lee el resto de esta entrada

Lo más grande que el ser humano puede hacer

La vivencia de lo sagrado sólo es posible en el ser humano, y lo más grande que el ser humano puede hacer es: adorar.

Adorar, en su pleno sentido,  sólo se puede vivir en relación con Dios. Adorar es  efecto de la experiencia del mismo Amor de Dios, una actitud de agradecimiento por el amor recibido, una conmoción profunda que invade a toda la persona. Por eso los creyentes adoramos la cruz de Cristo, adoramos al Señor presente en la Eucaristía.  Lee el resto de esta entrada

Lo sagrado da sentido a la vida

Estamos viviendo un tiempo lleno de problemas, de inquietudes, tan lleno de preguntas todos nuestros anhelos que siento profundamente en mi interior que  sólo lo sagrado da sentido a la vida.

Hoy empiezo con una confidencia. La confidencia es leerles una dedicatoria: “Que tu alabanza a Dios, llene los años, las días y las horas de tu existencia. Lo sagrado da sentido a la vida.”  Me la puso D. Marcelo, el que fue Cardenal de Toledo, en el Diurnal que me regaló,  la Liturgia de las Horas. Me encanta leerla porque me hace bien: que tu alabanza a Dios llene los años, los días y las horas de tu existencia. Lo sagrado da sentido a la vida. Claro que sí. Lee el resto de esta entrada

No puede haber amistad sin confianza, ni confianza sin integridad

Algo muy importante para nuestra vida diaria y que nos da mucha luz y mucha paz.

La vida no es nada sin la amistad dijo Cicerón.  En todos los países, en todas las culturas es uno de los temas sobre los que más se ha escrito. Nadie, dice Aristóteles, escogería vivir sin amigos aunque estuviera provisto en abundancia de los demás bienes. Pero no se pueden recoger frutos cuando faltan raíces. No puede haber amistad si no se es persona.  El ingrediente más importante de toda relación no es lo que decimos o hacemos, sino lo que somos.  No se tienen amigos si no se es amigo. La amistad salva, porque no hay amistad sin verdad. La amistad siempre saca lo mejor de uno mismo. La señal de que no hay amistad es que no damos todo lo mejor que hay en nosotros; cada amigo despierta dentro de nosotros algo que no habría nacido si no le hubiéramos conocido. Lee el resto de esta entrada

Personas para comprometerse con un mundo mejor

Eso es lo que necesitamos concretamente: personas para comprometerse por un mundo mejor. Y a eso es a lo que hemos sido llamados, a hacer mejor el “mundo”, la realidad que está a nuestro alcance.

“Los jóvenes, también hoy, tiene a su disposición figuras de gran relieve para comprometerse con un mundo mejor. Un Maximiliano Kolbe, una Madre Teresa de Calcuta, son la prueba más evidente de que los caminos para la realización del sentido de la vida son posibles para todos. Es necesario hacer algo, trabajar por algo, vivir con intensidad algo…por amor a Alguien”  Estas son las palabras de Viktor Frankl en una entrevista que se le hizo en Alfa y Omega dos años antes de su muerte. Lee el resto de esta entrada

Profeta del sentido de la vida

Es verdad, “tener la última palabra es sólo causar la última herida. No hay motivo para enorgullecerse”. Sí, no tenemos que ir por la vida queriendo “tener razón”, queriendo “decir la última palabra”.

¿Qué es lo importante de la vida? ¡Qué vital es esa expresión, que parece tan abstracta, y que en cada momento de nuestro vida, es lo más real: nuestro sentido de la vida, nuestra fe, nuestra apertura al misterio¡ Cuántas veces nos preguntamos ¿pero esa persona de qué va por la vida?; y también ante nosotros mismos, en momentos de reflexión, de dificultad o de algo que nos rompe nuestras medidas: ¿pero yo cómo voy por la vida? ¿de qué voy?  Bueno la expresión es mucho más corriente y a veces es causada por algo que nos ha molestado: ¿pero “ese” de que va? Lee el resto de esta entrada

Los hombres raramente aprendemos lo que creemos ya saber

Es verdad, los hombres raramente aprendemos lo que creemos ya saber. Tendríamos que decir: aprendo, aprendo constantemente,  realmente, luego existo, luego vivo, luego renazco. Cada situación difícil, cada momento de sufrimiento es un nuevo renacer. ¿Cómo vivo yo ese renacer del que le habla Jesús a Nicodemo?

Esto lo dijo Evelyn A. Waugh, escritor ingles, autor de novelas satíricas. Y esta frase puede ser la síntesis de su vida y lo que le lleva a la verdad. Le han llamado pluma inquieta en búsqueda de la verdad. Nació en 1903 y se crió en un ambiente típico de clase media inglesa. Demostró una gran inclinación a la literatura, aunque estudió Historia. Esto explica en parte su producción literaria e histórica. Obtiene brillantes notas y consigue una beca, y tiene por compañeros a chicos de la élite británica. En el 1921 pierde la fe en Dios y se convierte en un estudiante amigo de las fiestas y del vino. La vida desenfrenada le lleva  en 1924 a un intento de suicidio. En 1930 se convierte al catolicismo y sus libros a partir de entonces dejan entrever su conversión, conversión íntima y convencida.  Sus novelas son una ingeniosa sátira social sobre distintos aspectos de la vida británica y del colonialismo. Lee el resto de esta entrada

Lo más importante de la vida

Quizá lo más importante de la vida se nos pone de manifiesto en momentos críticos, en que nos  parece que todo se nos hunde, o que nos ocurre algo que nos cambia todo.

¿Qué sentimos y qué hacemos, qué le decimos cuando vemos a una persona que está sufriendo, como desvalida, sin rumbo, baja de todo, y queremos comunicarle y que ella sienta qué es realmente lo más importante de la vida? Muchas veces podemos decirnos a nosotros mismos lo que decimos a esa persona a la queremos y deseamos lo mejor para ella. Lee el resto de esta entrada

Escribir nuestro propio guión

Parece que septiembre es siempre un comienzo. Ha pasado el verano, han pasado las vacaciones, y “empiezan los colegios”. Siempre estamos en el “colegio” que es la vida. Realmente vivir es aprender y aprender.

Por eso es tan cierto que la vida de cada uno es escribir  el  propio guión. Y cada uno escribe el suyo, nadie lo puede escribir por otro, ni un padre por un hijo, ni una mujer por su marido, ni el mejor amigo por su mejor amigo, ni un buenísimo profesor por su alumno. No, no es tan fácil, y ahí está nuestro verdadero “quehacer” en términos de Ortega.  Cada vez es más corriente dejarse llevar e invadir por todos y por todo. Los problemas y las dificultades nos abruman. Pero el descontento, la insatisfacción, la inseguridad  nos viene de no asumir nuestra propia responsabilidad.  Somos interrogados por la vida y sólo podemos responder siendo responsables. Saber lo que quiero, de dónde vengo, adónde voy y por dónde se va. Lee el resto de esta entrada