Archivo del Autor: ojodeaguila

Una carta de Romano Guardini

Siendo estudiante en la Universidad leí un libro de esos que como diría Martín Descalzo te abre el corazón y socava tu interior, te sirve de guía cálida y coherente: “Cartas sobre la formación de sí mismo”. Es un libro que vale y es útil para todas las generaciones y para todas las épocas porque aborda temas tan esenciales como la alegría del corazón, la veracidad, el dar y el aceptar, la libertad, la acción responsable, la oración, etc.

Hoy me refiero a la carta que dedica a la alegría.  Una alegría para la que cada uno puede preparar el camino, y que todos podemos vivir,  sea cual sea nuestra forma de ser. Tampoco depende de los buenos o malos momentos, ni de temporadas más o menos difíciles, ni de los demás, ni de “lo demás”. Lee el resto de esta entrada

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El símbolo es la luz

Hay palabras que transparentan lo que significan. Por ejemplo la palabra diáfano. Este espacio es diáfano. O sea, transparente, deja pasar la luz en su totalidad. La palabra castellana “fenómeno” tiene esa raíz. Los fenómenos atmosféricos, psíquicos, son los hechos que se manifiestan. 

Pues, es la misma raíz griega de la palabra epifanía. Epifanía, manifestación de un fenómeno grandioso, milagroso. En muchas culturas las epifanías corresponden con las revelaciones, manifestaciones de algo grande, sobrenatural. El símbolo es la luz, la claridad, la transparencia de la verdad. Lee el resto de esta entrada

La llave de la mañana, el oxígeno del día y el cerrojo de la noche

Con la llave que abre la mañana, el oxígeno del día y el cerrojo de la noche son los instrumentos con los que vive su vida de  familia, de trabajo, de fin de semana, vamos, su vida diaria. Es un matrimonio amigo. ¿Qué es la llave que abre la mañana, el oxígeno que respira y el cerrojo de la noche? Pues un único instrumento: la oración. Y este matrimonio la vive así, y así lo están respirando sus hijos, y nos lo comunican a los amigos. Llave que abre el día, oxígeno para respirar y cerrojo para acabar al día. Lee el resto de esta entrada

Improrrogable necesidad

“Mi alma tiene sed, sed de Dios, del vivo. ¿Por qué me acongojo? ¿Por qué gimo dentro de mí? Espera en Dios”. Es el salmo 42 que expresa los anhelos del desterrado.

Tenemos una improrrogable necesidad, aunque no seamos concientes de ello, del Dios vivo. Como la tuvo la samaritana, y Zaqueo, y todos  y cada uno de los seres humanos. Lee el resto de esta entrada

¡Feliz año!

Estos días nos decimos: ¡feliz año¡ igual que cada mañana nos saludamos con un ¡buenos días¡.

¡Buenos días¡ No hay nada más corriente, pero si lo pensamos nada más prodigioso que esta primera expresión que decimos. Me lo ha hecho sentir Fabrice Hadjadj en su libro “El paraíso en la puerta”, y más concretamente aún en el Preludio de este libro: “Lo imposible en el umbral”. Lee el resto de esta entrada

La Theotokos

Dicen que cuando se quiere conocer la especie particular de un árbol se mira la tierra que cobija sus raíces, de la que asciende la savia hasta el tronco, las ramas, la flores y los frutos.

Los católicos celebramos una fiesta preciosa, la fiesta del suelo de donde surge la figura del Señor: María, la Madre. Y la celebramos precisamente al empezar el año. Tiene un sentido pleno para todo lo que implica nuestra humanidad y nos conforta en el caminar hacia lo que es nuestro destino eterno. La fiesta de María, Madre de Dios. La divina maternidad de María es una obra sólo posible por el amor, el poder, y la sabiduría de Dios. Una y otra vez nos conmueve el sentido de lo que realmente es la creación y la redención de Dios que se expresa en cada hecho y acontecimiento del cristianismo. Nuestros mejores deseos al comienzo del año es que nuestro corazón se abra al misterio de Dios, a su revelación, a lo que Él quiere comunicarnos, a su manera de comunicarse con nosotros. Una vez más, “no” a nuestras medidas, esquemas, expectativas y “sí” a las de Dios creador y redentor. Lee el resto de esta entrada

Él es el texto, la naturaleza el comentario. La Sagrada Familia

Cualquier persona, sencillamente persona de buen corazón, persona con buena intención ante la vida, crea o no crea, puede ser sensible a lo que realmente es la Navidad, no lo que dicen los anuncios o algunos medios de comunicación.

“Y sucedió que mientras estaban allí, le llegó a ella el tiempo del parto y dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo recostó en un pesebre, porque no había sitio para ellos en la posada”. Tan sencillo como un niño que nace y tan infinitamente grande como un Dios que se hace niño y empieza su vida en una familia. Lee el resto de esta entrada

Una realidad muy concreta: el nacimiento de un niño

Nuestra historia es historia de salvación. Y esto es un hecho, el gran acontecimiento que todo lo centra.

“La creación entera participa de esta alegría de la salvación, nos recuerda el Papa Francisco, ¡Aclamad, cielos, y exulta, tierra¡ ¡Prorrumpid, montes, en cantos de alegría¡ Porque el Señor ha consolado a su pueblo y de sus pobres se ha compadecido”. Dice que le llena de vida releer este texto: “Tu Dios está en medio de ti, poderoso salvador. Él exulta de gozo por ti, te renueva con su amor, y baila por ti con gritos de júbilo”

El nacimiento de un niño es una realidad muy concreta. Todas las circunstancias en torno al nacimiento indican el momento, el lugar, quién estuvo, quiénes fueron a visitar a la madre y al hijo etc. Lee el resto de esta entrada

La única historia interesante que haya habido en la tierra

Entre la Nochebuena del año 1 y la Pascua del año 33, ha ocurrido lo que Péguy llamaba: “la única historia interesante que haya habido en la tierra”.

No entremos en si fue exactamente el año 1 y el 33. Lo importante es que empieza una nueva era, de la que estamos viviendo, y ya para siempre la historia contemplará este antes de Cristo y este después de Cristo, aunque quieran cambiar el calendario. Los hechos están ahí. Llevamos más de 2000 años de era cristiana. Y todo porque como dice Peguy “ha ocurrido la única historia interesante que haya habido en la tierra” y que realmente ha cambiado y sigue cambiando el rumbo para millones y millones de personas.

Dice Papini  que en la madurez de su vida y de su conciencia ha intentado escribir la vida de un Dios que se hizo hombre. Nuestro corazón y nuestra razón tienen que abrirse a la inmensidad e infinitud de Dios, del Único Dios que colma y llena nuestra capacidad, de tal manera que sólo cabe el estupor, el asombro, la admiración, la gratitud. Lee el resto de esta entrada

El valor de una sonrisa

Estos días todos sonreímos ¿no?,  por lo que celebramos: la venida de Dios a nuestra condición humana. Nos alegramos y nos deseamos unos a otros reconocer la realidad y grandeza de este misterio en el que está toda nuestra vida. Por eso he pensado en el valor de la sonrisa, de la sonrisa que brota del corazón que se sabe querido, amado, mirado, salvado.

Es gráfico ese proverbio escocés: la sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz. La sonrisa auténtica es un idioma universal. Por eso la sonrisa del Papa Francisco ha inundado el mundo. Su sonrisa es tan clara y tan abierta que transmite apertura, confianza, amor y alegría. Etelvina Sánchez es una mujer de 62 años que sufre de artrosis y otras enfermedades y que, para mantenerse y ayudar a sus hijas y nietos, pide dinero en el atrio de la Catedral de Buenos Aires, pues ella tiene siempre en su corazón la sonrisa de el entonces Cardenal Bergoglio: “siempre me atendió con una sonrisa”. Lee el resto de esta entrada