Reconocer la realidad desde los misterios de nuestra fe

Reconocer la realidad, y concretamente todas nuestras situaciones, desde los misterios de la fe en Jesucristo. Vivir diariamente con la Madre la sencillez del momento, nuestros dolores y gozos, trabajo, descanso. Todo, “quien dice todo nada excluye”, nos pide un testigo fiel de la Iglesia, S. Enrique de Ossó.

Me encantan los retablos en los que vemos representados los acontecimientos concretos de nuestra fe. Por ejemplo,  ¡qué maravilla el retablo de la catedral de Toledo¡ Es una joya del estilo gótico tardío que contiene escenas del Nuevo Testamento. Tiene cinco calles más dos menores en los extremos. En todas ellas están representadas las escenas del Nuevo Testamento referentes a la vida de Jesús desde el momento de la Encarnación hasta la Resurrección, Ascensión, Venida del Espíritu Santo Jesús, y Cristo como juez y señor de la historia. Todo ello se corona en un maravilloso Calvario. Disfrutaba enormemente cada vez que podía situarme en el presbiterio y contemplarlo, amén de todas las figuras que hay en su entorno del Antiguo Testamento. Yo siento que en  ese maravilloso presbiterio está todo el cielo y la tierra, está la historia de la humanidad vista desde la fe con todo  lo que se comunica en  el Antiguo y el Nuevo testamento, y la continuación en la historia. Es una verdadera catequesis, y una Biblia para los sencillos. Sólo hay que ver, sentir, contemplar, admirar, y claro todo ello como una forma de oración. Lee el resto de esta entrada

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El más amable y encantador misterio de nuestra fe

Esta es María. La Virgen custodia nuestra salud, nos ha dicho el Papa Francisco, nos ayuda a crecer, a afrontar la vida, a ser libres. María es la que deshace nudos, simplifica la vida como las madres.

Es constituida Madre de Dios en la Encarnación y constituida madre nuestra en el Calvario: Tan cercana de Dios por su Divina Maternidad, y tan cercana a nosotros por su humana naturaleza. Madre de Dios para alcanzarlo todo, Madre nuestra para concederlo todo. Es así  y es  lo que realmente merece la pena que creamos y vivamos. María, dice Guardini en “La Madre del Señor”, es el más amable y encantador misterio de nuestra fe. La mujer femenina fuerte y tierna, cuyo interior es un abismo de dolor y de amor. María es “la madre”. Lee el resto de esta entrada

Quien tiene esperanza vive de otra manera

Sí, quien tiene esperanza vive de otra manera, Pero ¿qué es para mí la esperanza? ¿qué es la esperanza para un cristiano?

Es verdad, lo sabemos, la esperanza como dice el Papa Francisco no es el optimismo, ni la capacidad de ver la cosas con buen ánimo. “Es la más humilde de las tres virtudes, porque está oculta en la vida. La fe se ve, se siente, se sabe lo que es. La caridad se hace, se sabe lo que es. Pero ¿qué es la esperanza? Es una virtud arriesgada, es una virtud de ardiente expectativa hacia la revelación del Hijo de Dios. Tener esperanza, es estar en tensión hacia esta revelación, hacia esta alegría que llenará nuestra boca de sonrisas”. Lee el resto de esta entrada

Nuestro Credo

¿Sopesamos toda la fuerza que tiene la expresión “nuestro credo”? Gracias al “credo”, en todo lo que digo creer, ¿reencuentro en mi aquí y ahora el gusto más profundo y seguro de la realidad presente?

Hay pronunciamientos, profesiones de fe en nombre de las responsabilidades profesionales de todo orden, de los deberes y derechos que implican.  Cuando se habla de “nuestro credo” se explican detalladamente los principios, las prioridades  que configuran la organización, la institución, y los valores que orientan las tomas de decisiones. “Creemos en” …, somos responsables ante nosotros, ante las personas, las comunidades. No existe ninguna sociedad que no implique su “propio credo”. Lee el resto de esta entrada

El Credo. Principio nupcial

Hay que descubrir que la fe en Dios, en un Dios que se hace hombre, vive, muere y resucita es la gran riqueza de nuestra vida, su sustancia, su sentido. Dios no es tanto la causa de la obligación moral o la sanción del deber cuanto el Amor que nos amó primero y nos ama.

Podemos empezar a sentir y vivir lo que llamamos el “Credo” desde la experiencia de la misericordia de Dios que  cambia el mundo, como dice el Papa Francisco, que hace al mundo menos frío y más justo. “El rostro de Dios es el rostro de la misericordia, que siempre tiene paciencia. Dios nunca se cansa de perdonarnos. El problema es que nosotros nos cansamos de pedirle perdón. ¡No nos cansemos nunca! Él es el padre amoroso que siempre perdona, que tiene misericordia con todos nosotros”. Lee el resto de esta entrada

La Virgen de Guadalupe

Hoy es la fiesta de la Virgen de Guadalupe. La advocación mariana cuyo santuario está situado en Guadalupe (Cáceres), y que es una de las Patronas de las Comunidades Autónomas de España, y patrona de todas las tierras de habla hispana; dice la tradición que bajo su advocación se llegó al Nuevo Mundo. Y también, pensamos en esta misma advocación de la Iglesia católica con su sede en la Basílica de Guadalupe en el norte de la ciudad de México.

Un día para sentir las distintas formas de nombrar o referirnos a María, las advocaciones de la que es Madre de Dios y de la humanidad. Ninguna lengua es capaz de expresar lo que es la madre, porque, como alguien ha dicho, es la palabra más bella pronunciada por el ser humano y ¿cómo expresar el amor de una madre, amor para el  que no existe lo imposible? Lee el resto de esta entrada

Razones para creer

Eso es, las verdaderas razones para creer, nuestras razones para creer.

“La fe y la razón son como las dos alas con las cuales el espíritu humano se eleva hacia la contemplación de la verdad. Dios ha puesto en el corazón del hombre el deseo de conocer la verdad y, en definitiva, de conocerle a Él para que, conociéndolo y amándolo, pueda alcanzar también la plena verdad sobre sí mismo” Así se inicia la encíclica “Fides et ratio” de Juan Pablo II y  es una síntesis muy gráfica de la encíclica. La cuestión de la verdad es la cuestión fundamental de la vida y de la historia de humanidad. Necesitamos atrevernos con las preguntas radicales de nuestra vida.

La atención de Cristo y su Iglesia siempre ha estado centrada en el hombre que Cristo salvó en el misterio de su amor y en su permanente búsqueda de verdad y de sentido, por eso son vitales nuestras razones para creer. Lee el resto de esta entrada

Saborear la belleza de la fe

Los católicos tendríamos que ser unas personas, unas comunidades, un pueblo entusiasmado con la propuesta cristiana.

¡Qué otra sería nuestra vida si realmente fuera un testimonio de nuestra fe y de nuestra esperanza y en la dinámica de la caridad, en medio de las dificultades y problemas y con las caídas y errores de cada momento!

Saborear y gustar la belleza de la fe nos da el ánimo necesario para vivir. El problema no es que nuestra fe sea irracional, opuesta a nuestros anhelos e inquietudes, dura, poco atractiva. Todo lo contrario es que es demasiado bella, es demasiado maravillosa, promete sólo lo que ella puede prometer. Sus valores, sus propuestas son para renovar todo, para crecer. El compromiso cristiano es una perfecta coherencia entre los anhelos y la realidad. Nuestro pesimismo es más consecuencia de nuestros pensamientos que de nuestros sentimientos. Lee el resto de esta entrada

Lógica vital: Pudo y quiso

Son de una lógica vital expresiones como: de María, la Madre de Jesucristo, nunca se dice bastante.

La historia de la virgen María es la historia más bonita de la humanidad. Cuando no era la noche ni el día, ya Dios Padre, te pensaba a ti Virgen María: Gloria de nuestra naturaleza humana, Canal por donde nos llegan los regalos de Dios, Mediadora de todos nosotros ante el Mediador que es Cristo, Puente misterioso que une la tierra con el cielo. Lee el resto de esta entrada

Dos períodos de Historia humana

Es necesario para un creyente abrirse a dos períodos de la Historia humana,  el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento.

Benedicto XVI, cuando era  el cardenal Ratzinger hizo una presentación a un documento llamado “El pueblo judío y sus Escrituras Sagradas en la Biblia cristiana” publicado por la Pontificia Comisión Bíblica. Porque es un tema central, decía el Cardenal Ratzinger, de ninguna manera  es un problema teórico, es un hecho vital, lleno de realidad. Lee el resto de esta entrada